La premisa era sumar como sea, y si era de a tres mejor. Palermo salía a la cancha con la idea de quedarse con una victoria que le diera la llave para pasar a la siguiente ronda. Sin embargo el partido seria demasiado complicado frente a un rival que tiene muy pocos puntos a pesar del buen juego que despliega.
El arranque fue para el wiskero, que empezó manejando la pelota y metiéndole mucha movilidad a sus ataques. Así llegaría la apertura del marcador, a los cinco minutos, cuando Ramiro Navarro aprovecho una salida rápida y puso en ventaja al equipo vestido de gris oscuro.
Los minutos corrían y Palermo se sentía incomodo en la cancha. Acostumbrado a manejar el juego, el equipo sojero se encontró con un rival que recuperaba rápido y hacia largas posesiones antes de atacar el arco de Juan Paolo. Pero de a poquito los vestidos de blanco y rosa empezaron a manejar el partido y a acomodarse en la cancha.
Así, Aldo Ramírez, arquero rival, comenzaba a transformarse en la figura del encuentro, con un Palermo decidido a conseguir el empate. Pero, en un torneo tan parejo, los goles que no se convierten se pagan, y en el mejor momento del equipo Landoni marco el segundo que termino de desnivelar las acciones de esa primera mitad.
Llegaba el entretiempo y las cosas parecían ser negras para el equipo sojero, que se encontraba en desventaja y además sin poder encontrar el funcionamiento que esperaba. Pero los segundos veinte minutos serian completamente diferentes.
Con una presión inmensa, robando muchas pelotas y con las líneas de marca mucho mas altas, Palermo cambio completamente la imagen que había dejado en la primera mitad y empezó a generar un ritmo de juego imposible de aguantar para Walker.
Un remate de afuera del área de Facu Agoglia se desvió en un defensor y descoloco a Ramírez. Asi llegaba un descuento que se había hecho esperar, pero que le daba animos al equipo para ir a buscar el empate y la victoria.
Podría haber sido de Erba, de Calegari, de Lucero o de Ferrero. De hecho podría haber sido incluso de Paolo, que remato varias veces desde lejos. Pero el empate llegaría en los pies de Agoglia, con otro remate de afuera del área, cuando quedaban cinco minutos en el reloj.
Después de eso la victoria pudo ser para cualquiera. los de gris tuvieron un buen contragolpe que desaprovecharon y a continuación Palermo tuvo tres situaciones claras que se fueron cerca.
No había tiempo para mas. El arbitro decreto el fin del juego, y el empate le dejo un sabor no tan amargo al equipo sojero, que se quedo con la punta de la zona y además llega a la próxima fecha con altas chances de clasificar a los Playoff

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