Llegaba la hora de la verdad, Palermo debía hacer su debut
oficial en el torneo Clausura. Por la zona Centro debía enfrentar al siempre
complicado Jhonny Walker, en lo que a priori era un buen partido. Y los
participantes del mismo no defraudaron a los que esperaban para ver el
enfrentamiento.
Con el cuarteto integrado por Nicolas Cattaneo, Emmanuel
Lucero, Emiliano Erba y Matias Agoglia desde el arranque, Palermo buscaba darle
explosión a los ataques y sobre todo firmeza para frenar los embates rivales
que buscarían batir la portería de Juan Carlos Paolo.
El arranque de la primera parte resulto parejo. Dos equipos
que se estudiaban y se esperaban buscando algún error que pudiera facilitar la
apertura del marcador. Las situaciones aparecían en ambos arcos, pero el
marcador se mantenía en tablas. Sin embargo, un fuerte remate bajo de Nico
Cattaneo, desde atrás de la marca de los diez metros, puso en ventaja a Palermo
promediando el primer tiempo.
Con el marcador a su favor el conjunto Sojero empezó a
dominar un poco más la pelota y el terreno, manteniendo una buena marca en
defensa y saliendo rápido de contragolpe. Habría que esperar varios minutos
para que llegara el segundo tanto, ya sobre el final, cuando Lucas Calegari
empujo la pelota tras una buena jugada de Emi Erba. Tras pocos instantes sonaría
el silbatazo que indicaría el final de los 20 minutos iniciales.
La ventaja ayudo a Palermo en la segunda parte. Parecía que
si aceleraba en ataque podría definir el encuentro sin problemas. Pero el buen
juego de su rival, mas la expulsión de Calegari hicieron que las cosas comenzaran a
complicarse. Ni bien fue expulsado el siete sojero, llegaría el descuento de
Landoni, con un remate desde media distancia que rebotó en Agoglia y descoloco
al arquero de Palermo.
Ese gol fue el que le dio empuje al equipo wiskero, que
salió decidido a llevarse por delante a su rival con tal de conseguir el
empate, que conseguiría algunos minutos después, tras la salida de un córner y
con un remate de Sanguinetti que golpeo el poste y se metió con mucha fortuna
por detrás de Paolo.
Walker parecía tener todas las de ganar, con el envión
anímico y cuatro cambios, las apuestas estaban con ellos por sobre los cansados
jugadores sojeros. Sin embargo Palermo demostró que en las difíciles siempre
saca chapa. Tras un pelotazo largo Nico Cattaneo apareció sin marca, anticipo
al arquero rival y peino la pelota al gol tras la desesperada salida de
Ramirez.
Faltaban pocos minutos y otra vez la desventaja obligo a los
de blanco y negro a salir en busca del gol que salvara la noche. En ese momento
se vio el amor propio del conjunto vestido de negro, defendiendo la ventaja con
uñas y dientes y aguantando ese gol que le daba los tres puntos.
Solo faltaba un minuto cuando una mandada del arquero de
Walker, buscando hacer la “heroica” término regalándole una contra a Palermo. Matias
Agoglia jugo la pelota al medio, Erba desparramo al portero que volvía tratando
de enmendar su error y a cobrar.
El marcador final de 4-2 deja tranquilidad en Palermo, no
solo por la victoria y los tres puntos en el arranque, sino también porque dejo
una grata impresión en el juego y sobre todo en la gran actitud que puso el
equipo.
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