jueves, 26 de septiembre de 2013

Resurgiendo

Tal como pasaba con el Fénix, aquella ave de la mitología que resurgía de las cenizas y resultaba ser inmortal aun cuando trataran de matarla. Palermo Soja parece pertenecer a ese privilegiado grupo de leyendas que resurgen cuando mas cerca están de desaparecer y terminan triunfando, aunque solo sea un partido de futbol.
Seguramente no muchos equipos amateurs hubieran podido sobrellevar la dura experiencia que tuvo Palermo hace algunas semanas. El no tener jugadores a horas de un partido. El llamar a personas con las que no hablábamos hace meses, tal vez años, para poder completar un equipo que venia decayendo y que parecía entrar en un pozo tan profundo cual bache de la Capital Federal o del Conurbano. Discusiones, enojos, broncas y hasta algún jugador borrado del plantel ayudaron a sacar a la luz algunos problemas internos que parecían dejar sin chances a un equipo que buscaba ganar el torneo.
Sin embargo, el amor propio de unos, mas la entrega de otros y una gran parte de sacrificio de unos cuantos, parecen haber reencaminado el timón y haber encontrado el punto exacto de un buen puerto. Ese puerto tiene el nombre de campeón, y espera por el mejor barco. Ese barco deberá superar todos los obstáculos que se le presenten para poder llegar. Tormentas, sofocones, peleas, motines y hasta algunos jugadores en el camino. Pero que lindo es levantar la copa.
Pero para eso todavía falta y habrá que jugar estos próximos partidos de la misma manera que se hizo el viernes. Con la mentalidad ganadora y sabiendo que, si se juega como se debe no hay rival que pueda dejar afuera a este equipo

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