viernes, 9 de agosto de 2013
Dejar la vida por un objetivo
La actitud de equipo el último partido me hizo acordar realmente a la de un soldado dentro del campo de batalla, buscando un objetivo planteado de ante mano. Ni la adversidad puede muchas veces doblegarlo. Así se presento el partido. Esos juegos trabados, duros, luchados. Esos partidos que se ganan con algo más que futbol. Ni siquiera los insultos de los espectadores rivales pudieron amedrentar el objetivo de quedarse con la victoria. Ni siquiera las reiteradas infracciones, la lucha dura por la pelota pudieron frenar al equipo de Palermo. Eso es tener bien claras las cosas, eso es saber lo que el grupo quiere como grupo. El tener que ganar como sea, el saber que muchas veces el jugar bonito no es lo principal. Terminar el partido y ver la cara de esos jugadores, contentos por haber ganado, por mantener el invicto, por aspirar cuanto antes a clasificarse es la recompensa sin dudas a tanto esfuerzo.
Hoy se ve un equipo compacto, tanto dentro como fuera de la cancha. Y si bien una de las falencias mas grandes es no poder repetir el mismo equipo dos fechas seguidas, la base del mismo esta solidificada y los que vienen a "ayudar" juegan sabiendo qué función es la que tienen que ocupar. Esa es la principal diferencia entre este equipo y el que se veía hace algunos meses en EDEBA.
Es cierto, los rivales, en su mayoría siguen sin ser competitivos. Con alguna que otra excepción como la de este último partido, aunque ya no sigan jugando por los disturbios generados. Pero se nota que el salir campeón es el objetivo planteado y que seguramente será conseguido aunque haya que dejar la vida para logarlo.
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